
En la Educación tradicional , se ha saturado a los alumnos con institutos , academias , deportes , gimnasios, enciclopedias, ordenadores y diplomas ; olvidando un elemento primordial en la formación del ser social : preparar personas de criterio, con carácter y personalidad. Con ese esquema educativo se produjeron , individuos de gran fortaleza física pero que son débiles interiormente, cabezas llenas de conocimientos pero sin templar, hombres y mujeres sin principios firmes. Y al final cuántas dudas, cuántas tempestades, cuántos afanes apasionados impiden su desarrollo profesional y societal. No cabe duda , que la mejor herencia , consiste en una cabeza bien amueblada y una voluntad fuerte , que un montón de títulos y de conocimientos. Pero , claro , mejor son las dos cosas ( el conocimiento y la fortaleza de carácter) . ¿Qué pensamos cuando decimos de alguien que es persona de carácter? Entendemos quizá la adaptación firme de su voluntad en una dirección adecuada. O la lealtad personal hacia unos principios nobles, que no ceden a las conveniencias oportunistas del momento. O la perseverancia fiel en obedecer la voz de su conciencia bien formada. O quizá la independencia de su criterio frente al qué dirán de quienes le rodean. Se han dado muchas definiciones sobre el carácter. Un modo de obrar siempre consecuente, cuyos móviles son principios firmes. Constancia de la voluntad en el servicio del ideal reconocido como verdadero. Perseverancia interior en plasmar un noble concepto de la vida. Y muchas más. Deberás :
1. Convencerte que debes mejorar.
2. Revisar tus principios y idéales ( aplícalos )
3. Persiste
4. Fortalécete en la adversidad
5. Tomas decisiones firmes
6. Proponte objetivos alcanzables
7. Se constante en el cultivo de los buenos hábitos
8. Forma una actitud positiva hacia el trabajo y el esfuerzo
9. Dominar los impulsos de temperamento.
